Entrevista inédita: Ian Gillan responde a los mitos de Deep Purple

En junio de 2013, coincidiendo con el lanzamiento de “Now what?!”, Rock.com.ar entrevistó al vocalista de Deep Purple. Por cuestiones de espacio, gran parte de la charla quedó archivada… y aquí se publica por primera vez.

Lógicamente, una banda de la trayectoria de Deep Purple encierra algunas leyendas. Por ejemplo, hay una vieja creencia urbana que plantea que mientras el grupo tocaba “Child in Time” en Japón en 1972, un hombre se suicidó, y habrían encontrado su cadáver al finalizar el show.

¡Casi tan terrorífico como una película de Vincent Price! Ian Gillan no había hablado al respecto… hasta ahora. “Es mentira. Bah, espero que sea falsa (risas). Nunca oí nada sobre eso”, cuenta.

Lo que no es un mito es que en Chile, en 1997, Deep Purple sufrió un recordado incidente. Esta vez no hubo disparos ni muertos, pero sí 44 heridos al caerse una torre de luces luego de que los fanáticos se treparan a ella para ver mejor.

-En un concierto de Pearl Jam en Dinamarca, nueve personas murieron aplastadas por la multitud. Después de eso, el grupo intentó mejorar la seguridad. ¿Ustedes cambiaron algo?

-Siempre hacemos lo máximo que podemos. Vamos a tocar a todas partes del mundo, así que no alcanzamos a involucrarnos con asuntos como la política o esto. Trabajamos casi todo el tiempo con gente profesional, y esperamos que ellos se encarguen. En Santiago de Chile hubo una invasión del campo. No hubiese habido tanto problema si los fanáticos se quedaban tranquilos, pero enloquecieron y se subieron a las torres de luces. No podemos culparnos por esas clases de imprudencias, son cosas que no se pueden controlar. No sé si alguna compañía de seguridad en el mundo podría dominar asuntos de tanta locura.

Gillan editó varios discos fuera de la banda, y aunque tiene unas treinta canciones en diversas fases, admite que no hay planes de lanzar un nuevo álbum bajo su nombre. “Por el momento sólo compongo por diversión”, dice. También se conoció que está escribiendo dos libros: uno sobre ciencia y una novela con contenido histórico. “Deseo nunca haber mencionado eso. Fue una conversación privada que tuve y alguien la hizo pública –agrega-. Disfruto mucho de escribir. Todavía no sé si los voy a editar, así que no hay una fecha aproximada de salida”.

-En la revista Classic Rock dijiste que cuando en los shows las zapadas eran muy largas, jugabas a las cartas con el resto del staff. Ahora, que volvieron a incorporar varias secciones sin voz, ¿qué hacés?

-Me siento y disfruto de la música, como el resto de la audiencia. Si te remontás a las cosas como eran antes del rock and roll, cada elemento tenía su lugarcito. Había big-bands, en donde el cantante salía con una camisa blanca dos minutos y entonaba una frase. Yo sólo paso el rato con ellos, canto lo que necesito y el resto del show gozo de la música, tal como lo hacen los demás.

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