Los mejores discos argentinos de la última década (Parte I)

Como nos gustan los desafíos, en Rock.com.ar nos planteamos algo inédito: elegir los mejores discos nacionales editados entre 2008 y 2018. Después de bucear en nuestros archivos, realizar investigaciones y dejar afuera muchos álbumes, elegimos los que creemos que son los trabajos más sólidos del rock argentino del último tiempo.

El criterio de selección fue el siguiente: debían ser discos de estudio, contemplarse todos los géneros (desde el reggae hasta el metal) y los artistas no tenían que repetirse. La lista no está rankeada por relevancia, sino por fecha de salida. Cada elección además está acompañada por una review actual, en la que fundamentamos su importancia y explicamos su contexto, mediante entrevistas e información complementaria. El ranking se compone de tres entregas.

¡Pasen y vean!

“Un mañana”, Luis Alberto Spinetta (06/08)

Este fue el último disco de estudio que El Flaco lanzó con vida, y fue grabado entre 2007 y 2008 en los estudios La Diosa Salvaje. En una entrevista con Página/12, Spinetta contó que el título hacía referencia a un futuro más iluminado. “Siempre hay un hilo de esperanza que une nuestra fuerza hacia adelante, con el sentimiento de un cambio que se necesita inexorablemente para que la vida sea mejor”, explicó.

El álbum tiene un gran componente de jazz y de toques sinfónicos, algo que Spinetta adjudicó al período por el que estaba pasando. “Cuando hice rock medio pesuti me pareció muy preciso el momento, e igual que ahora, nunca se aflojó la lírica. Los tonos, los riffs, son elementos comunes en nuestro estilo -agregó en la misma nota-. Si no entendemos cómo pasar de la balada al ritmo denso, no nos vamos a atrever y nos quedamos en alguno de los extremos. Ya sea fuerte o no, todo es música. Hay que aflojar con el inventario y sumar inventiva”.

“Un mañana” fue nominado a los Grammy Latino dentro de la categoría “Mejor álbum de rock vocal”, y recibió varios premios Gardel: el de Oro, mejor artista de rock, mejor tapa (a cargo de Alejandro Ros), mejor video (Eduardo Martí) y mejor canción (“Mi elemento”).

Canciones destacadas: “Mi elemento”, “Preso ventanilla”.

“El reino olvidado”, Rata Blanca (08/08)

El último trabajo de la banda con Hugo Bistolfi -tecladista histórico del grupo- también sería uno de los más maduros que editarían desde el regreso de Adrián Barilari. Este disco tiene la particularidad de ofrecer canciones pegadizas, pero sin perder la esencia de Rata Blanca, y por eso es el híbrido perfecto entre su época clásica y lo que llegaría con “Tormenta eléctrica” (2015).

Grabado en los estudios La Nave de Oseberg a principios de 2008, “El reino olvidado” tiene odas no sólo a las influencias tradicionales del grupo, sino también aires de thrash (“El guardián de la luz”) y dos instrumentales: la intro “Las voces del mar” y “Madre tierra”, en donde brilla el compositor Walter Giardino.

En una entrevista que el guitarrista brindó con el sitio Rockombia, explicó que en realidad la grabación había comenzado en 2007, pero que no se había generado el ambiente adecuado. “Así que les dije a los chicos: ‘Que tengan buenas fiestas, y empezaremos el año próximo’. Después las cosas realmente fluyeron de una manera increíble y no costó grabarlo ni componerlo”. En cuanto al título, expresó: “se refiere a volver al niño que fuimos, a ese adolescente que creía y tenía valores y sueños”.

Tal sería el éxito del álbum que además se lanzaría en 2009 una versión en inglés, con el vocalista Doogie White (ex Rainbow e Yngwie Malmsteen). La canción “El reino olvidado” también se convertiría en uno de los grandes caballitos de batalla del Rata Blanca post-2002. Su versión extendida, de casi ocho minutos, superó las 15.000.000 visitas en YouTube. Algo histórico para una canción argentina de semejante duración.

Canciones destacadas: “El reino olvidado”, “El círculo de fuego”.

“Viticus III”, Viticus (10/08)

En 2008 la banda de Víctor Bereciartúa finalmente se afianza, con un sonido y un estilo propio más allá de los obvios dejos de Riff y las tradiciones de rock and roll. Durante esta etapa Viticus contaba con tres guitarristas: Arito Rodríguez, Nicolás Bereciartúa y Sebastián Bereciartúa.

Este último, además, cantó en canciones como “Utopía”, lo que le dio aún más dinamismo a un disco ya de por sí animado. Luego de grabar este álbum, Rodríguez abandonó Viticus y la banda quedó conformada como un cuarteto. “Viticus III es la confirmación discográfica del grupo”, explicó Arito en una entrevista con Esquina Rock Web.

El material también afianzó al grupo en Europa, donde encaró varias fechas para presentarlo. “Es porque tenemos cojones -señalaba el violero-. La gira por Ezkal Eurria se pudo llevar a cabo porque Viticus está preparado para resolver cualquier imprevisto con la experiencia y el oficio de sus integrantes. Y a los vascos les gusta mucho la música de los setenta”.

Canciones destacadas: “Un legendario”, “Voy a pasar a buscarte”.

“Oxígeno”, Los Gardelitos (10/08)

El primer disco de estudio sin Korneta fue, también, el más distorsionado. Aunque Suárez había escrito todas las letras -a excepción de “Mezclas raras”-, es aquí donde su hijo Eli se puso la banda realmente al hombro.

Con ambientes post-apocalípticos y una formación que no duraría mucho tiempo (los cambios en Los Gardelitos se harían una constante), hay grandes canciones que salen del molde de su género. Si hay un disco que demuestra que Los Gardelitos son más que un grupo de rock barrial, definitivamente es éste.

Además, la secuenciación de las canciones le da un toque conceptual a “Oxígeno” -que fue grabado en Del Abasto al Pasto-, y motiva a escucharlo de principio a fin. Un verdadero hito en la carrera del grupo.

Canciones destacadas: “Oxígeno/Cuídate del mundo”, “Una roca en el humo”.

“Mucho”, Babasónicos (04/09)

El bajista Gabriel “Gabo” Manelli grabaría por última vez en este disco, el noveno de la banda. “Hasta un día antes de su muerte estuvo trabajando”, explicó el guitarrista Mariano Roger en una nota del sitio oficial de Babasónicos. Manelli, que falleció a raíz de la enfermedad de Hodkgin, figura como co-autor de “Escamas” y “Cómo eran las cosas”.

Aunque contiene varios estilos, “Mucho” es una oda al estilo más popero de la banda. También tuvo la particularidad de ser el primer álbum argentino en ser lanzado inicialmente por descargas móviles, con una lista de temas en diferente orden.

El disco -que fue mezclado por Phil Brown en Londres- tiene algunas de las canciones que se convertirían en clásicos de Babasónicos: “Pijamas”, “El ídolo” -dedicada a Gabo- y “Microdancing”. Este último, además, se incluiría en la banda sonora del Pro Evolution Soccer 2011.

Canciones destacadas: “Microdancing”, “Las demás”.

“Despierta”, Las Pelotas (07/09)

Después de la muerte del “Bocha” Sokol, se podría haber pensado que Las Pelotas iban a sacar un disco oscuro, con letras tristes y una imagen melancólica. Pero pasó todo lo contrario. El grupo de Germán Daffunchio decidió homenajear a su excompañero con canciones luminosas, más cercanas al optimismo que a la depresión.

En un reportaje con el sitio Rosario Rock, el cantante remarcó: “Fueron tiempos muy duros para toda la banda, y para cada uno de nosotros individualmente. Primero por la partida de Alejandro, y después por su muerte. Son cosas que pesan. De todas maneras, nos pasaron cosas maravillosas con este disco: por ahí terminábamos un tema y nos abrazábamos”.

También hay reggae (“Que estés sonriendo”), momentos contestatarios (como el coro de niños en “Saben”) y una presencia más fuerte de los teclados de Sebastián Schachtel. “Ninguna letra dice estupideces, todas están cargadas de emoción”, señaló Daffunchio en la misma nota. Además, “Despierta” fue acompañado por un DVD que documentó el proceso de su grabación. Recomendable.

Canciones destacadas: “Personalmente”, “La semilla”.

“Fuerza natural”, Gustavo Cerati (09/09)

“Es una celebración. Y si no hubiera tenido ese título, se podría haber llamado ‘Fiesta’ -explicaba en 2009 el exlíder de Soda Stereo en una entrevista con Clarín-. Sentía que todo lo que estaba alrededor me decía algo, ¿pero qué? En un momento recibí un SMS que decía ‘Fiesta’, y pensé: ‘¡Claro!’”.

Como lo definía él mismo, “Fuerza natural” es un disco más que luminoso. Eso se nota en canciones con pasta de hits como “Déjà vú”, “Rapto” y “Magia”. “Soy escéptico en general -confesaba en la misma nota-. Creo en la magia, como una especie de entendimiento de fuerzas que son más poderosas. Y los déjà vús nos dicen cosas”.

El álbum se grabó entre enero y agosto de 2009 y fue co-producido por Héctor Castillo. En su primera semana de lanzamiento vendió más de 20.000 copias, lo que le valió el certificado de Disco de Oro. También ganó los siete premios Gardel a los que fue nominado, además de tres Grammy Latinos.

A diferencia de muchos artistas, Gustavo Cerati -que tendría su accidente cardiovascular al año siguiente- dejó su disco más luminoso (y posiblemente el mejor de su tramo solista) justo antes de partir.

Canciones destacadas: “Déjà vú”, “Rapto”.

“Amapola del ‘66”, Divididos (03/10)

Cuando el baterista Catriel Ciavarella tenía sólo catorce años, recibió una de las ofertas más inusuales: sumarse a una de las bandas más grandes de la Argentina. Y aunque en ese momento la sociedad no se concretó debido a su edad, mucho más adelante, en 2010, Divididos lanzaría su primer disco junto al flamante nuevo integrante.

“Amapola del ‘66” representaba un doble desafío para la dupla Mollo-Arnedo. En primer lugar, por haber sido el primer lanzamiento de estudio luego de la partida de Jorge Araujo; pero también porque habían pasado ocho años desde “Vengo del placard de otro” (2002).

Grabado y mezclado en los estudios La Calandria, “Amapola…” explora las facetas que Divididos ya había mostrado a lo largo de su carrera, pero las lleva incluso más allá. Las guitarras suenan mucho más distorsionadas, los momentos folklóricos son más profundos (incluso participa Peteco Carabajal en “La flor azul”) y hay incontables crossovers de estilos, como los de “Jujuy” y el propio “Amapola del ‘66”.

Pero si algo predomina y lo diferencia del resto de sus discos, son los excelentes riffs sobre los que se construyen los temas.

Canciones destacadas: “Hombre en U”, “Jujuy”.

“¿Dónde vas?”, Skay y Los Seguidores de la Diosa Kali (04/10)

“Los pensamientos son aves extrañas. A veces vuelan y no saben volver”, cantaba Skay Beilinson en “Aves migratorias”. Aunque, en oposición a su excompañero el Indio Solari, las letras del violero nunca fueron el aspecto central, en este disco usó esos recursos minimalistas para explorar nuevos terrenos y evolucionar.

Producido por Joaquín Rosson, el álbum contó nuevamente con la colaboración de Rocambole, el histórico artista plástico que ilustró las tapas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Los discos anteriores de Skay habían sido más complejos (desde la búsqueda vocal de “A través del mar de los sargazos” (2002) hasta la experimentación sonora de “Talismán”, de 2004), pero en su lanzamiento de 2010 finalmente halló el equilibrio que tanto buscaba. Claro que todo se dio acompañado de su clásica SG, además de canciones que hablaban de viajes y sonidos marroquíes, algo ya estaba presente en sus discos anteriores.

“El lenguaje de la música me es conocido, pero lo que desconozco es el territorio adonde voy. A veces caés en lo conocido y se produce un vicio, y otras en lo desconocido. Ahí creo que está lo más importante, en ver cómo usar eso en una canción”, contaba en una entrevista con el diario Página/12.

Sobre el título del disco, agregaba: “Si una idea está en la cabeza, existe en algún lugar. Y si está en algún lugar, se puede considerar real. Hacia allá vamos”.

Canciones destacadas: “Territorio caníbal”, “La pared rojo lacre”.

“Otroviaje”, Vetamadre (07/10)

El quinto álbum de estudio de la banda de Julio Breshnev también fue uno de sus más maduros. Aunque contiene la esencia de Vetamadre (el análisis del ser humano, la reflexión y la melancolía), en este trabajo se destacan aún más el bajo de Coca Monte y los teclados de Martín Dejean.

“Laburamos tres años en el disco. Lo hicimos de varias formas y tuvimos buenos resultados. Por ejemplo, nos fuimos a componer a una casa en la costa. Fue algo fantástico, estábamos en un bosque y ahí nacieron muchas de las canciones”, declaraba Breshnev en un reportaje con TN. “‘Otroviaje’ habla de misterios y de experiencias que vamos viviendo. Es como atravesar una larga noche”.

Esa oscuridad se nota en temas lúgubres como “Cementerio sin almas” y “Túnel” -que años más tarde sería reversionado en una versión mucho más poderosa-, pero también hay momentos de optimismo en “Saldrás (hombre dormido)”, en el que Breshnev recita: “Sé que pronto saldrás a respirar, a beber del nuevo sol, atravesando oscuridad, y a brillar”. Y el cierre es aún más entusiasta, con “La mañana después”.

Este disco le permitió a Vetamadre ser la banda telonera de Aerosmith en el Estadio Único de La Plata en 2011, frente a 35.000 personas y con un show de más de una hora. Además, gracias a él grabaron las famosas Much Sessions, incluyendo a Tery Langer (guitarrista de Carajo) como invitado.

Canciones destacadas: “Saldrás (hombre dormido)”, “La mañana después”.

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